14 de diciembre de 2012
Encarnizamiento pedagógico
¿Por qué una persona está tan convencida de que lo que enseña es TAN importante, tan formativo, tan imprescindible que en aras de esa idea se encarniza con sus alumnos si no hacen o dicen EXACTAMENTE lo que ellos consideran que tiene que ser? ¿Va a salir mejor "educado", va a aprender algo más, alguien a quien se ha obligado a repetir como un loro temas que no le interesan, que no entiende y no tiene ganas de entender, alguien a quien se ha llegado a maltratar, humillar, subestimar?
12 de diciembre de 2012
Basta.
No quiero enseñarle nada mas a nadie. No quiero mas.
¿Quién me ha inoculado ese veneno, de tener que enseñar, de tener que educar a otras personas?
Cómo explicar para que se entienda, cómo simplificar para que no espante, cómo volver a repetir lo mismo sin aburrirme, y sin que los demas se aburran, y con entusisasmo son cosas que siempre me han preocupado, me han desvelado, y han succionado en estos años lo mejor de mi tiempo y de mis energías.
¿Cuántas cosas que me gustaron, así a primera vista, para gozarlas de primera mano, fueron amainadas, apaciguadas domesticadas por la voluntad de enseñarlas, o de enseñar algo con ellas?
Tal vez el error esta en pensar en que uno puede enseñar algo: nadie aprende nada mas que lo que busca y que desea. Hay una profusión en el dar clase, que tiene mas que ver con la propia necesidad (infantil) de prodigarse, una maravillosa (y casi por completo infundada) confianza en la propia capacidad para influir sobre los otros.
(Estaba a punto de empezar a convertirme en la vieja profesora de frances de la propaganda de champan)
No quiero enseñarle nada mas a nadie. No quiero mas.
¿Quién me ha inoculado ese veneno, de tener que enseñar, de tener que educar a otras personas?
Cómo explicar para que se entienda, cómo simplificar para que no espante, cómo volver a repetir lo mismo sin aburrirme, y sin que los demas se aburran, y con entusisasmo son cosas que siempre me han preocupado, me han desvelado, y han succionado en estos años lo mejor de mi tiempo y de mis energías.
¿Cuántas cosas que me gustaron, así a primera vista, para gozarlas de primera mano, fueron amainadas, apaciguadas domesticadas por la voluntad de enseñarlas, o de enseñar algo con ellas?
Tal vez el error esta en pensar en que uno puede enseñar algo: nadie aprende nada mas que lo que busca y que desea. Hay una profusión en el dar clase, que tiene mas que ver con la propia necesidad (infantil) de prodigarse, una maravillosa (y casi por completo infundada) confianza en la propia capacidad para influir sobre los otros.
(Estaba a punto de empezar a convertirme en la vieja profesora de frances de la propaganda de champan)
6 de diciembre de 2012
Nubes (y el paréntesis de Montale)
Pocas cosas me hacian sonar tanto, cuando era niña, nubes como estas: tierras lejanas que parecían iluminadas, incluso, por otros soles; otras ciudades, otros campos , otros mares por detrás o entre esas remotas y fascinantes montañas, un colorido e inaccesible mundo que parecía estar ahi en el horizonte.
Pensé que nadie mas que yo imaginaba cosas así.
pero ahora, cuando veo nubes como estas, recuerdo un poco sí, de aquellas antiguas imágenes, pero más presentes y pregnantes me viene a la mente este paréntesis de Montale, en el poema Corno inglese:
(Nuvole in viaggio, chiari
reami di lassú, d'alti Eldoradi
malchiuse porte)
(Nubes en viaje, claros
reinos de allá arriba; de altos Eldorados,
puertas entreabiertas)
Ayer salí a caminar, después de mucho tiempo de corridas o de sedentarismo forzado. Y tardé un largo rato en verlas, y recordar todo esto.
30 de noviembre de 2012
Polibiana
He hecho en estos ultimos años una cantidad descomunal de entrevistas: a mujeres italianas, a trabajadores ferroviarios y portuarios, a inmigrantes y a hijos de inmigrantes. El que esté leyendo esto probablemente haya visto algo de este trabajo en Museo Taller, en Trentinos en Bahía Blanca y en Italianos en Bahía Blanca.
La utilización de entrevistas orales para escribir historia ha llevado a la proliferación, en estos ultimos tiempos de muchas investigaciones académicas. Algunas por supuesto son muy buenas.
Sin embargo creo que hay algo que no se está entendiendo bien, y se está haciendo un "mal" uso de las entrevistas. No me estoy refiriendo a un mal uso de la "experiencia", la vivencia, lo singular del recuerdo que una entrevista proporciona y que ninguna otra fuente puede dar. El testigo presencial, el que estuvo ahi, el que vio, vivió, recuerda y reelabora para poder contar es indiscutiblemente un referente ineludible cuando uno hace historia reciente. (Autoptés)
El problema está en que, mirando algunos de aquellos trabajos académicos o respaldados por la academia, encuentro que los datos proporcionados por la débil memoria de un anciano son tomados así, de primera mano, y afirmados como verdad, sin haber hecho el trabajo básico, elemental, que es ir y contrastarlos con lo que muestran fuentes de información que no corren el riesgo de olvidar o confundir: o sea, diarios, actas, fotos, informes para corroborar o ajustar fechas, nombres, causas. Daría la impresión de que algunos olvidan lo básico.
¿Lo básico? un señor le cuenta a un historiador profesional una huelga en la que le paso "tal y tal cosa". Ese "tal y tal cosa", ponele que sí (si es que no lo contó ya muchas veces; porque si fue así, el entrevistado ya tiene un relato modelado al ritmo de las expresiones de interés y asombro de los entevistadores anteriores, incluso inducido por relato o las expectativas con el que esos entrevistadores hayan iniciado la conversación). Pero la fecha de la huelga, las causas mas generales de la huelga, eso, hay que contrastarlo con otras fuentes. Si lo hubiera hecho, ese historiador profesional se habría enterado de que en esa entrevista se está hablando de dos huelgas, sucedidas con tres años de distancia la una de la otra. (y esa confusion le ocurre a muchisimos de los que participaron de esas dos huelgas).
¿Lo básico?: un historiador va hacer la historia de una institución barrial formada ochenta años atras; y menciona en el cuerpo mismo del texto de historia, nombres, cargos, fechas. Yo leo eso, y enseguida me pregunto: ¿de dónde salieron esos datos? Revuelvo cielo y tierra, doy con un texto que transcribe el acta de formación de esa institucion, los nombres y los cargos de sus miembros; y hete aquí que no coinciden, coincide poco, coincide algun nombre, coincide el nombre de una persona conocida,cuyo nombre siguió sonando en el barrio, coincide evidentmente con lo que alguien recuerda y contó en una entrevista, lo que alguien recuerda que le contaron - porque ninguna persona viva pudo haber estado en la conformación de esa sociedad ochenta años atras-. No solamente inexactos: tampoco aquellos nombres, cargos o fechas que estan en el cuerpo mismo del texto se hace referencia a la proveniencia de la información. Me podrán decir: bueno, en un libro sobre una institucion barrial y que se supone que es de "divulgación" no vas a poner notas al pie. Ponele que no. Pero el trabajo hay que hacerlo bien igual, siempre, y con más razón, incluso, para que el texto sea fiable, si el que lo hace es un historiador, profesional (en este sentido, profesional, no en el de los títulos o cargos universitarios). Hasta un periodista sabe que hay que hacer eso.
¿lo básico? no dejarse llevar tan facilmente por la idea corriente de que el uso de entrevistas y el rastreo de datos en fuentes escritas son recursos o métodos antagónicos.
No sé por qué me preocupo tanto.
No sé si hay alguien mas a quien estas cosas le preocupen.
Los que yo creo que se tendrian que preocupar, están muy ocupados y apurados en otras cosas.
Las modas académicas (como esta cosa llamada "historia oral", por ejemplo), las disquisiciones teóricas formuladas en el aire y no como resultado de un trabajo de campo específico y concreto, y finalmente la urgencia por cumplir plazos administrativos (eso de entregar antes de tal fecha el resumen de un trabajo que, la mayor parte de las veces, aún no existe) pueden llegar a comerse la pasión y la seriedad que un trabajo como este requiere.
Etiquetas:
Historia de Bahía Blanca,
Polibiana
20 de noviembre de 2012
Dejalo en paz, dejalo ir.
¿por qué no lo soltás?
¿creés que lo estás protegiendo?
¿crees que así, en cierto modo,
sigue viviendo,
confortablemente oculto,
resguardado
bajo ese sol lejano
que lo conserva, aún,
resplandeciente?
¿no sabés acaso
que las lágrimas
son regalos
inútiles, que él ya
no te necesita?
¿por qué no lo soltás?
¿creés que lo estás protegiendo?
¿crees que así, en cierto modo,
sigue viviendo,
confortablemente oculto,
resguardado
bajo ese sol lejano
que lo conserva, aún,
resplandeciente?
¿no sabés acaso
que las lágrimas
son regalos
inútiles, que él ya
no te necesita?
18 de noviembre de 2012
Una tarde de actividad febril:
- poda de algunas hojas y ramas de la hiedra, mientras Nina prueba sus patines nuevos en el patio. Reprimir la tentacion de sacar la escalera y ponerme a podar todos los 2,5 metros de pared y extension con mi pequeña y noble tijera de podar de hierro.
- una densa entrada en el blog de los trentinos despues de haber terminado de desgrabar una entrevista de 1h 57'. Podría haber preparado ya la continuacion (la historia de la hija del hombre sobre el que escribi hoy), de hecho ya tengo el borrador medio planteado.
- una pagina para subir todas las traducciones del italiano o del latín de letras de obras, ordenadas por titulo y autor, en idioma original y traduccion (la mayor parte ya estaban hechas, otras que no encontré a mano, al final me resulto mas rapido volver a hacerlas). Reprimir con rigor la insistente tentación de completar cada obra con video/audio e imagenes de pinturas u obras de arte.
- milanesas de carne y de zapallitos. Queda la mitad para el almuerzo de mañana.
Tendría que salir a caminar ahora, la noche es bella.
- poda de algunas hojas y ramas de la hiedra, mientras Nina prueba sus patines nuevos en el patio. Reprimir la tentacion de sacar la escalera y ponerme a podar todos los 2,5 metros de pared y extension con mi pequeña y noble tijera de podar de hierro.
- una densa entrada en el blog de los trentinos despues de haber terminado de desgrabar una entrevista de 1h 57'. Podría haber preparado ya la continuacion (la historia de la hija del hombre sobre el que escribi hoy), de hecho ya tengo el borrador medio planteado.
- una pagina para subir todas las traducciones del italiano o del latín de letras de obras, ordenadas por titulo y autor, en idioma original y traduccion (la mayor parte ya estaban hechas, otras que no encontré a mano, al final me resulto mas rapido volver a hacerlas). Reprimir con rigor la insistente tentación de completar cada obra con video/audio e imagenes de pinturas u obras de arte.
- milanesas de carne y de zapallitos. Queda la mitad para el almuerzo de mañana.
Tendría que salir a caminar ahora, la noche es bella.
15 de noviembre de 2012
Saveria
Una mujer -italiana- lava la ropa a mano, los sábados, y canta: Un bel di vedremo, levarsi un fil di fumo, sull'estremo confin del mare... feliz como si estuviera en un gran teatro.
Podría haber sido cantante, podría haber sido famosa. Sabía esa y tantas otras arias, y las cantaba muy bien, según me han contado.
Aquel día cuando daba yo mi conferencia en la Dante y la evocaba -aun sin conocerla- a esta mujer, la tendría que haberla tarareado yo, un bel di vedremo, suave, como en voz baja, sin tanto despliegue de atril, partitura ni la prepotente voz de soprano de esa cantante hija de aristocratas salteños y militares castizos.
"Claro, - me dijo Sandra el otro día - que una mujer, inmigrante mientras lava la ropa, cante un bel dì vedremo es algo que solamente los que sabemos -y hemos vivido a través de nuestras familias - cómo era esa Italia de los años 50, podemos entender. Una cuestión de experiencia vital de la chica que cantó: tal vez no es que no haya cantado bien, pero no pudo empatizar con la vivencia de la que vos hablabas."
13 de noviembre de 2012
Como un ritual, cada año, cuando llega el momento que marca el programa, volvemos a tomar el libro o la fotocopia -aunque bien podríamos hacer a menos y decirlos de memoria -, y leemos, y copiamos, y hacemos decir y repetir, entre muchos otros (como Dante, que escribe los nombres de las cien mujeres más hermosas de Firenze solo para permitirse decir, entre ellos, el nombre de Beatrice), algunos poemas.
2 de noviembre de 2012
Rosa
Pienso en esa chica que me contaron ayer, su padre se vino cuando ella tan chiquita que ni se acordaba qué cara tenía, su madre murió cuando era adolescente, apenas terminada la guerra, su hermana, casada con un nene; y el cuñado también se vino a vivir con su suegro, y quedaron allá las dos hermanas solas; y llegó dinero para que se venga la hermana con el nene pero al final viajó ella, porque -a mí -, decía la hermana, - me lo mandan seguro después, no me van a dejar sola acá con el nene-; y cuando llegó, el padre se emborrachaba y el cuñado también, y ella esperaba ansiosamente que algún día llegue su hermana, pero a la hermana nunca la mandaron a buscar y el cuñado un día se fue de la casa y desapareció y nunca más se supo de él; y el padre, solo, tomaba y le pegaba, y ella para evadirse leía novelas y revistas, y un día se escapó y fue a lo del vecino, que era compañero de trabajo de su padre, recientemente viudo y padre de nueve niños, así que el vecino la recibió en su casa - cuidame los chicos que yo te cuido-, y se casaron para no tener problemas por la casa que ocupaban; y cuatro años después tuvo una hija, en 1936, que nació por cesárea, ¡en esa época!; dos meses internada en el Policlínico estuvo, y aunque estuvo re mal, se salvó, y se salvó la hija, también; y siguió buscando por años a su cuñado para que haga venir a su hermana...
Ayer mientras mirábamos con su hija una caja de fotos, encontramos esta:
En el reverso dice:
Ricordandoti sempre, ricevi un cordiale saluto dal tuo lontano amico, Guido.
.
En el reverso dice:
Ricordandoti sempre, ricevi un cordiale saluto dal tuo lontano amico, Guido.
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1 de noviembre de 2012
Escribir una novela es algo que siempre tuve en mente; el argumento, el tono, el punto de vista, la estructura, la primera frase son cosas sobre las que muchas veces me he puesto a pensar concienzudament; y cada una de esas veces he gozado -sí, ya solamente con eso- de un inmenso placer, prefiguración del placer concreto y real - supongo- que supondría la escritura de esa novela en sí. Habiendo devorado ya toneladas de novelas y recordando haber sido -sobre todo en otras épocas- una gran fabuladora, he pensado con frecuencia que bien podría haberme abocado yo también al minucioso trabajo de escribir una.
Por qué hasta ahora no lo hice, es algo que recién hoy siento ganas de pensar. Podría pensar que en estos años, ordenando un archivo y tratando de armar la historia de un taller ferroviario, me he vuelto una - como me acaban de calificar esta mañana - empirista. (Nada de guitarreos, por favor, nada de deducciones a partir de premisas generales, nada de generalizaciones aventuradas a partir de uno o dos indicios, terror pánico a versiones de la historia creíblesm verosímiles y perfectamente falsas). Y sin embargo -pienso ahora, que estoy en pleno proceso de escritura - yo también de algún modo, "fabulo".
Ya sé que hay toneladas de libros sobre esto. He leído atentamente varios de ellos.
Pero no me preocupa esta mañana cuánta fábula hay en la historia que estoy escribiendo; sino cuánta historia (en el sentido de hechos sucedidos, personajes reales, lugares, circunstancias no ficcionales) necesitaría para mi futura novela.
Por qué hasta ahora no lo hice, es algo que recién hoy siento ganas de pensar. Podría pensar que en estos años, ordenando un archivo y tratando de armar la historia de un taller ferroviario, me he vuelto una - como me acaban de calificar esta mañana - empirista. (Nada de guitarreos, por favor, nada de deducciones a partir de premisas generales, nada de generalizaciones aventuradas a partir de uno o dos indicios, terror pánico a versiones de la historia creíblesm verosímiles y perfectamente falsas). Y sin embargo -pienso ahora, que estoy en pleno proceso de escritura - yo también de algún modo, "fabulo".
Ya sé que hay toneladas de libros sobre esto. He leído atentamente varios de ellos.
Pero no me preocupa esta mañana cuánta fábula hay en la historia que estoy escribiendo; sino cuánta historia (en el sentido de hechos sucedidos, personajes reales, lugares, circunstancias no ficcionales) necesitaría para mi futura novela.
28 de octubre de 2012
No pense que me iba a producir una fascinación así el ver, casi de repente, mi morena cabellera llenarse de canas. Al principio, cuando era una cada tanto a las perdidas, me la arrancaba.
Pero ahora veo que son cada vez más, y más largas, y más plateadas, y me encuentro pensando que son bellas, así, brillantes con un brillo que mi pelo castaño ya no tiene.
Deberían causarme horror, debería ir corriendo a lo de Teresa a teñírmelas de oscuro, debería borrar esto que estoy escribiendo, inmediatamente, para que nadie sepa que ya tengo canas.
Pero no.
Mauro a sus 40 años no tenía ninguna, y sin embargo, cuando ya no quedaba otra quimioterapia más que hacerle, su pelo volvió crecer después de varios meses, y entrecano, como si un ciclo hubiera tenido que cerrarse en su cuerpo, aunque sea así, por pocos días, antes de morir.
Las (no tan abundantes todavía) canas mías son largas ahora.
Probablmente algún día de estos las cubra pudorosamente con tintura espesa, sabiendo que igual van a estar porque, -como ya voy viendo que sucede-, junto al cabello ya teñido nacen, como de cero, cabellos blancos nuevos.
22 de octubre de 2012
17 de octubre de 2012
Prospectus
In the Library, St. James’ Square, Bristol (c. 1805-1806). Atribuido a Thomas Pole (1753-1829)
(Nina, la pastalinda,la bicicleta, para empezar a hablar).
Pero apenas ví esto ayer, en el blog de Florizelle, sentí un deseo -intenso- de ser ella -la chica del cuadro-, de nuevo, aunque sea por un rato.
14 de octubre de 2012
Convite con pate de foie y quesitos rellenos
Fue una cena superabundante, como suele suceder cuando nos reunimos con Silvina, Mariela, Belén, Agostina y todo ese grupete... cada una prepara comida como para alimentar a todas las demás. Esta fue la entrada. Despues hubo tarta de berenjenas y focaccia, y tiramisu, de postre.
Por mi parte, preparé - además de la focaccia- este plato de bolitas de queso multiformes (falta todavía perfeccionar algunos aspectos técnicos y estéticos de la cuestión).
Una cierta melancolía me sobrevolaba esta tarde. Tomatitos cherry, uvas, albahaca para conjurarla.
30 de septiembre de 2012
D'Annunzio - Anochecer en Fiesole
Frescas mis palabras en la noche
sean para ti como el murmullo que hacen las hojas
del jazmín en la mano de quien lo toma
silencioso y se detiene lentamente
en la escalera que se oscurece
contra el tallo plateado
con sus despojadas ramas
mientras la luna se aproxima a los umbrales
cerúleos y pareciera que ante sí extiende un velo
en el que nuestro sueño reposa
y pareciera que la campiña ya se siente
por ella inmersa en el nocturno hielo
y que de ella bebe la esperada paz
aún sin verla.
Alabada seas por tu rostro de perla,
Oh noche, y por tus grandes húmedos ojos
Donde se acalla el agua del cielo.
...
Yo te diré hacia qué reinos
de amor nos llama el río cuyas fuentes
eternas, a la sombra de antiguas ramas,
hablan en el sagrado misterio de los montes;
y te diré por cuál secreto
las colinas sobre el límpido horizonte
se curvan como labios por una prohibición cerrados,
y por qué la voluntad de hablar
los vuelve, bellos
mas allá de cualquier deseo humano
y, en su silencio,
un mayor consuelo, y así el alma,
cada noche los puede amar
con un amor más fuerte.
Alabada seas por tu pura muerte,
Oh noche, y por la espera que en ti hace palpitar
la primera estrella.
sean para ti como el murmullo que hacen las hojas
del jazmín en la mano de quien lo toma
silencioso y se detiene lentamente
en la escalera que se oscurece
contra el tallo plateado
con sus despojadas ramas
mientras la luna se aproxima a los umbrales
cerúleos y pareciera que ante sí extiende un velo
en el que nuestro sueño reposa
y pareciera que la campiña ya se siente
por ella inmersa en el nocturno hielo
y que de ella bebe la esperada paz
aún sin verla.
Alabada seas por tu rostro de perla,
Oh noche, y por tus grandes húmedos ojos
Donde se acalla el agua del cielo.
...
Yo te diré hacia qué reinos
de amor nos llama el río cuyas fuentes
eternas, a la sombra de antiguas ramas,
hablan en el sagrado misterio de los montes;
y te diré por cuál secreto
las colinas sobre el límpido horizonte
se curvan como labios por una prohibición cerrados,
y por qué la voluntad de hablar
los vuelve, bellos
mas allá de cualquier deseo humano
y, en su silencio,
un mayor consuelo, y así el alma,
cada noche los puede amar
con un amor más fuerte.
Alabada seas por tu pura muerte,
Oh noche, y por la espera que en ti hace palpitar
la primera estrella.
15 de septiembre de 2012
Justo frente a mi ventana
Fui a abrir la ventana, hace un rato, y esto es lo que vi en el árbol que está frente a mi dormitorio.
6 de septiembre de 2012
Astragalos
Alexandros Athenaios, Giocatrici di astragali, I a.C. Museo Archeologico Nazionale, Napoli
Capricho
Basta sólo
tomar aquello
que el deseo ha envuelto
con precipitado ademán,
y lanzarlo de nuevo
por el aire,
despedazándolo,
infinitamente,
en sutil lluvia de arena
y sacarselo luego
de encima,
de encima,
con ligero fastidio.
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