13 de enero de 2013

Otra cara en calle Saavedra al 500


Otra carita en el frente de una casa en Saavedra 570.
Es muy pequeña, casi no se ve sobre el par de altas ventanas.

Seguramente, como corresponde a este tipo de construcciones pareadas, también la casa de la derecha -simétrica, como puede observarse - debe haber tenido sus flores, sus hojas de laurel, sus rosas, su escudo estilizado, sus dos enormes ventanas, y por supuesto la carita.

En algún momento estos elementos ornamentales perdieron absolutamente su valor y su prestigio, en esta ciudad, y muchísimas construcciones se beneficiaron de una simplificación cuyas terminaciones fueron  parches de ladrillo y cemento, cortinas de enrollar, puertas metálicas.

Tengo la impresión de que recién ahora este tipo de edificación vuelve a ser objeto de interés. Y especialmente estos rostros. Enhorabuena.

No para conservar los edificios por sí mismos. Una cosa sabemos con total certeza: esas casas son absolutamente inhabitables a causa de la altura de los techos, la estrechez de las ventanas, la humedad nunca resuelta, y la falta (o precariedad) de baños, incluso -no olvidemos que estas casas tienen cien años, por lo menos. Y muchas veces esas molduras están tan deterioradas que se vuelven peligrosas.

Antes de que desaparezcan me encantaría saber más sobre ellas y sobre quienes las hacían, y quienes encargaban la construcción de esas casas.



Se ve que el mismo molde fue usado más de una vez, dos por lo menos, una en Ing. White, en Guillermo Torres al 3700, y otra en la calle 25 de mayo entre Brown y Chiclana. La de White está datada, 1904. Podemos suponer que estas otras, entonces son de esos mismos años (y tal vez del mismo escultor).

No hay comentarios: